MSc. Dayami Velazquez Soto. Subdirectora del trabajo educativo. Docente Especialista Principal. Escuela Pedagógica Martha Machado Cuní. Isla de la Juventud, Cuba.
Correo: dayamivelazquezsoto@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5876-8309
MSc. Osmaida Martínez-Nápoles. Subdirectora Docente. Docente Especialista Principal. Escuela Pedagógica Martha Machado Cuní. Isla de la Juventud, Cuba.
Correo: osmaida1790@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0009-0008-0351-0512
Dr. C. Lázara Anaís Granados Guerra. Profesora Titular y Profesora Consultante. Universidad de Ciencias Pedagógicas Enrique José Varona, La Habana, Cuba.
Correo: lazaraanaisgg2020@gmail.com
ORCID: https://orcid.org/0000-0002-5876-8309
Recibido: 16 de octubre de 2025   Aprobado: 9 de enero de 2026
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Resumen El presente artículo tiene como objetivo analizar los fundamentos teóricos y metodológicos que sustentan el desarrollo de la labor educativa en la formación profesional pedagógica del nivel medio superior en Cuba. Se revelan los resultados obtenidos a partir del estudio realizado en diferentes fuentes de contenidos históricos, la aplicación del método histórico lógico y la realización de una periodización para comprender la evolución del objeto estudiado. Se evidencia que el desarrollo de la labor educativa en la formación profesional pedagógica en Cuba ha evolucionado en correspondencia con el contexto socio - histórico, cultural, que se atempera a las demandas de la sociedad a la educación lo que expedita como un proceso de desarrollo histórico cultural. Se reconocen los valiosos aportes de prestigiosos pedagogos que hoy constituyen cimientos y referentes necesarios a asistir en los procesos educativos actuales. Palabras claves: labor educativa, desempeño profesional, proceso educativo, formación profesional pedagógica |
Abstract The objective of this article is to analyze the theoretical and methodological foundations that support the development of educational work in professional pedagogical training at the upper secondary level in Cuba. The results obtained from the study carried out in different sources of historical content, the application of the logical historical method and the realization of a periodization to understand the evolution of the studied object are revealed. It is evident that the development of educational work in professional pedagogical training in Cuba has evolved in correspondence with the socio-historical and cultural context, which is tempered with the demands of society on education, which expedites it as a process of historical and cultural development. The valuable contributions of prestigious pedagogues are recognized, who today constitute foundations and necessary references to assist in current educational processes. Keywords: educational work, professional performance, educational process, professional pedagogical training |
En Cuba, en el actual contexto histórico-social se presta especial atención a los contenidos de la labor educativa propia del proceso de formación y desarrollo de la personalidad en todo el Sistema Nacional de Educación, en especial en la formación profesional pedagógica del nivel medio superior, dada su misión centrada en la formación de profesionales capaces de desplegar en la atención al objeto de su profesión un desempeño profesional pedagógico acorde a las exigencias de la época.
El currículo de este tipo de formación debe fomentar acciones que constituyan ejes esenciales que transversalicen todo el proceso formativo, con acentuada atención en la educación patriótica.
Su punto de partida ha de ser el diagnóstico de las necesidades educativas de los estudiantes y del entorno comunitario donde interactúan. Exige el fortalecimiento del desempeño profesional del claustro al ejecutar acciones educativas coherentemente estructurada con influencia en la familia y en la comunidad.
Varios autores han significado el lugar que ocupa el desarrollo de la labor o trabajo educativo, como también se le denomina, lo que constituye necesarios referentes teóricos – metodológicos. Se privilegian de José Cipriano Pío de la Luz y Caballero desde la Sección de Educación de la Sociedad Económica Amigos del País (SEAP por la vigencia de su pensamiento filosófico y pedagógico con marcada la labor educativa plasmada en sus escritos y en su posterior hacer en las escuelas primarias que dirigió, de toda su obra, referente destacado es la etapa entre 1831 – 1845, por el predominio de sus concepciones pedagógicas, centradas en la labor educativa con alta significación patriótica.
Al unísono, es necesario atender la vigencia del pensamiento pedagógico martiano, y ubicar la continuación histórica y expresiones ofrecidos por Chávez, J. (2002); Chacón, N. (2013-2024); Lahera, Se analizaron los textos sobre la labor educativa para la formación integral de: F (2016); Martínez. R (2022), Martínez, M. C. (2023). Echizarraga Batista, Reina Mirtha (2021) y De Quesada Varona, M, Nápoles Gómez, T y coautores (2020).
Las autoras se plantean como objetivo analizar los fundamentos teóricos y metodológicos que sustentan el desarrollo de la labor educativa en la formación profesional pedagógica en el nivel medio superior en Cuba.
Para el logro de la intención declarada y en apego al método científico, el proceder sigue los presupuestos de los métodos teóricos: análisis – síntesis, inducción –deducción, e histórico – lógico. Sobre estos se especifica que el análisis - síntesis fue empleado para la interpretación y la sistematización de la información histórica y de los diferentes criterios vertidos por autores analizados. El método de inducción – deducción facilitó llegar a las necesarias inferencias y generalización de los elementos sistematizados. El método histórico- lógico y el análisis documental, facilitaron la realización de una periodización que permitió comprender la evolución del objeto que se estudia, determinar sus características y aportes más significativos. Derivar fundamentos que enriquezcan la labor educativa a desplegar. Se toman, análisis realizados por diferentes investigadores, lo que aportó al estudio de la evolución de la labor educativa como resultado de la cultura, como producto de la actividad social del hombre, según la concepción vigotskiana asumida por las autoras.
El trabajo o labor educativa es un proceso lleno de tareas estructuradas y orientadas correctamente con un contenido específico y en el que los estudiantes experimenten la necesidad de su implicación y la satisfacción con la labor realizada. Se lleva a cabo de manera ininterrumpida, metódica y demanda iniciativa y creatividad. Esto facilitará el desarrollo de actitudes y principios positivos hacia las diversas áreas de la vida social¹.
Esta posición, reconoce el carácter de proceso de la labor educativa, a la actividad como núcleo para su realización, el papel de la dirección de cada actividad y su amplio carácter social, educativo, participativo y movilizativo, involucrando a la comunidad, sus agentes y agencias como elementos enriquecedores y aportadores de contenidos y formas de hacer, al considerar el entorno comunitario también como contexto educativo.
Es válido especificar que, en esta investigación de carácter histórico-pedagógica, se considera que es necesario evidenciar la solución a ciertos desafíos que constituyen la base situacional de la constante reflexión del hecho educativo en diversos contextos y niveles del saber científico ².
Luego se procede a:
1. Determinar las corrientes, doctrinas y tendencias que se manifiestan como coordenada de la acción educativa y que se orientan como postura en torno a la labor magisterial.
2. Estudiar la vida de los educadores relevantes y representativos con el propósito de revelar su obra reconocida por su concepción educativa y los aportes que demuestran una mejor interpretación del sistema pedagógico en el tiempo.
3. Historiar los textos docentes, que, aunque muy poco estudiados, constituyen indicios y reflejos de actitudes y modos de materializar los fines educativos desde un condicionamiento histórico - social.
4. Investigar el de cursar histórico de las instituciones educativas, como muestra del movimiento y progresión de las ideas, así como el papel e impacto que han tenido en la historia educativa.
5. Enriquecer los enfoques filosóficos, psicológicos, didácticos y sociales de la educación con la ayuda de su estudio histórico.
Para el desarrollo del análisis a realizar, se determinaron cuatro etapas fundamentales para resaltar elementos asociados a la labor educativa y que se orientan como postura a seguir en el actual proceso de formación profesional pedagógica, se significa la actuación de los pedagogos y figuras históricas analizadas, para la demostración de la vigencia de las aportaciones ofrecidas por ellos:
Primera etapa: (1600-1800) Colonización. Imposición de elementos culturales españoles
Segunda etapa: (1801- 1901) Papel de la Sección de Educación en la SEAP al frente de Luz y Caballero
Tercera etapa: (1902- 1958) República neocolonial, la educación a disposición de Estados Unidos
Cuarta etapa: (1959- hasta la actualidad) Triunfo de la Revolución cubana
Se presenta lo obtenido en cada una de las etapas del estudio de la labor educativa.
Primera etapa: (1600-1800) Colonización. Imposición de elementos culturales españoles:
Durante la conquista española y la colonización, se impuso la cultura española, bajo disciplina cristiana. No obstante, los credos, ritos ceremoniales y sincretismos heredados de sus ancestros perduraron, hoy son parte de la transculturación que integra la cultura cubana.
Los primeros educadores fueron curas y doctrineros. Durante la fundación de las primeras poblaciones, no existió una verdadera organización escolar, ni escuelas suficientes. Las filas del incipiente magisterio en esa época las integraban: “… las maestras, llamadas amigas, eran negras y pardas libres, que enseñaban lo poco que sabían y cuidaban a los niños en sus humildes hogares” (Conesa, 2018, p.12).
En la labor de la Sociedad Económica Amigos del País (SEAP), fundada en 1793, se destacó la obra del padre José Agustín Caballero (1762-1835) contra la enseñanza y la filosofía escolástica, también por sus anhelos nacionalistas. Bajo el auspicio de la SEAP, junto a sobresalientes intelectuales, utilizaron como una vía educativa e instructiva el Papel Periódico de La Habana, donde se promocionaron diversos temas, entre ellos los de ética y cultura, se difundieron los problemas de la colonia, incluidas la esclavitud y la religión, así como ideas liberales, con mucha discreción.
Segunda etapa: (1801- 1901) Papel de la Sección de Educación en la SEAP al frente de Luz y Caballero
En 1816 se creó la Sección de Educación en la SEAP, con requerimientos necesarios y que, se pueden reconocer como principios del trabajo educativo: “… el cuidado de los niños, la prohibición de los azotes, respetar a los maestros en lo que valen por su digno ministerio…” (Conesa, 2018, p.12).
José de la Luz y Caballero es ubicado en la denominada etapa del pensamiento filosófico cubano, como uno de los tres pilares de la filosofía cubana: Don José Agustín Caballero (1762- 1835) y Félix Varela y Morales (1787 – 1853). Etapa muy fructífera que culmina de la obra de Luz y Caballero. El centro de su pensamiento y labor pedagógica lo constituyó su labor formadora. Esta fue su trinchera de combate contra la colonia española; formó en sus alumnos el sentimiento de justicia, el amor a la Patria y el sentido del deber.
José de la Luz y Caballero fue uno de los intelectuales que impulsó desde esta institución, las mejoras de la educación en la época; según Hart, (2002), “el educador más notable del siglo XIX y del Nuevo Mundo, la filosofía y la pedagogía de Luz y Caballero constituyeron método y magisterio revolucionario” (p.18).
Fue el continuador de las ideas de Félix Varela (1788-1853), sacerdote y pedagogo ilustre, que daba mucha importancia a que sus alumnos aprendieran a pensar, a razonar y a decidir por sí mismos. Se destacó en la introducción del método “que obliga además a acomodar precisamente la enseñanza de la edad y disposición de los discípulos”, (Luz, 1835, p.123) lo que vislumbró la necesidad de la enseñanza y la educación en correspondencia con las características psicopedagógicas del escolar, sus motivaciones e intereses.
Según Lahera, (2015) para Luz y Caballero, la educación moral consistió en “cultivar en los niños y jóvenes costumbres y sentimientos a partir de sólidas convicciones y amor a la patria”. (Lahera, 2015, citado por Martínez, 2023, p.8)
Se destaca en la idea interesante de crear escuelas normales de formación de maestros. Su pretensión, era formar maestros capaces de cumplir la misión histórico-social que les sería encomendada, es decir, los evangelios vivos capaces de educar a las generaciones de cubanos que precisaba la época.
Las autoras reconocieron en el texto: “Escritos Educativos de Luz y Caballero”, ideas básicas sobre el deber de los docentes, al considerar que el primero de los deberes debía ser el buen ejemplo a sus discípulos. “En una palabra, el maestro debe más bien decir a sus discípulos haced lo que hago, que oíd lo que digo” (Luz, 1835, p.581). De esta manera puntualizó al ejemplo como el método más destacado en la historia de la pedagogía universal.
En el año 1857 surgió la primera escuela normal para la formación de maestros en los escolapios de Guanabacoa, la cual respondía a los intereses de la dirección colonial; Sin embargo, esta institución, “… no inició el curso escolar 1868-1869; según comunicación oficial de la época, por carecer de recursos al no abonar los ayuntamientos, las pensiones de los alumnos. Tras once años de funcionamiento, solamente se expidieron 110 títulos de maestros elementales y 23 de superiores”. (Conesa, 2018, p.14).
En 1892, se abrieron nuevamente las escuelas normales, pero su desarrollo no tuvo en cuenta todo el arsenal de ideas educativas de los inicios del siglo XlX. Silva, (2008) valora que entre los años 1878 y 1898 se produjo la crisis del ideario educativo hispano escolástico y comenzaron a perfilarse las soluciones cubanas al problema teórico-práctico de la educación desde las posiciones del proyecto cubano y de la concepción educativa de José Martí. (, p.73)
José Martí, expresa su concepción acerca del objetivo de la educación: “Educar (…) es preparar al hombre para la vida” (Martí, OC, t.8, p.281), “con esta fórmula de amor triunfante: “Con todo y para el bien de todos” (Martí, 1891, p.7).
El análisis de estas ideas permitió reconocer que la formación profesional pedagógica exige de un docente capaz de comprender la hermosa misión que ha optado; precisa recurrir otra vez a las ideas del Maestro: “Hombre es algo más que ser torpemente vivo: es entender una misión, ennoblecerla y cumplirla”. (Martí, 1975, p.332)
La axiología martiana es originalmente transformadora, su propuesta educativa muestra la unidad principal y necesaria entre lo instructivo y lo educativo para la formación de valores en el individuo. En el texto Educación popular, José Martí expone: “Instrucción no es lo mismo que educación: aquella se refiere al pensamiento, y está principalmente a los sentimientos. Sin embargo, no hay buena educación sin instrucción. Las cualidades morales suben de precio cuando están realzadas por las cualidades inteligentes”. (Martí, OC, 1975, p.375)
Al adentrarse en los finales del siglo XIX, específicamente al concluir la Guerra Necesaria, donde se les arrebató la independencia a los cubanos y ocurrió la ocupación militar norteamericana, en 1899; (Conesa, 2018, p.15) como respuesta a la protesta popular se fundó el Instituto de Libre enseñanza, el cual tuvo un amplio currículo y profesores voluntarios. Como se conoce por la historia, las pretensiones de los intermediarios del conflicto bélico entre España y Cuba, lo que querían era crear todas las condiciones para la anexión, poco les importaba el desarrollo cultural de la isla y los derechos de los cubanos.
No obstante, vale destacar que se crearon los llamados Institutos para Maestros, los que se dedicaron a habilitar: “(...) mediante certificados de buena reputación, aptitudes y conocimientos teóricos y prácticos para enseñar (...) otorgados por una Junta de Examinadores (...) sin las cuales nadie podrá ser empleado como maestro”. (Otero, 1941, citado por Conesa, 2018, p. 87).
Tercera etapa: (1902- 1958) República neocolonial, la educación a disposición de Estados Unidos
Es importante atender que Conde, A. (2001) señala:
La educación se convirtió en la República colonial…. no solo en la tabla de salvación de los valores por los cuales se había consagrado la Revolución por una Cuba (…) …toda la primera mitad del siglo XX se caracteriza, además, por el movimiento que intentaba lograr la transformación de la enseñanza con la participación activa y decisiva de lo más valioso de la intelectualidad de la época. (Conde, 2001, p 9)
Para reproducir en Cuba los estilos y las tradiciones de la sociedad norteamericana y con el pretexto de buenas praxis, se enviaron educadores cubanos a pasar un curso de dos años en la Escuela Normal de New Platz, en Conneticut, Estados Unidos, se programaron seminarios de verano en territorio norteamericano; en 1901. En la República Neocolonial, al estar Cuba atada a los EE. UU. por la Enmienda Platt, no hubo acontecimientos trascendentales hasta el año 1915 que, bajo la dirección de los reconocidos educadores Ramiro Guerra y Carolina Poncet, se fundaron las Escuelas Normales para hembras y varones; a propósito, Guerra R. expresó: “Conocemos nuestro deber y procuramos que los maestros que se formen sean, a la vez, el compañero experimentado de Varela, el evangelio vivo de Luz y el modelo de ciudadano de Saco” (Silva, 2008, p.75).
Conde, A. (2001) expresa la forma en que Luz enfatiza en que la escuela la hace el maestro, idea retomada en la historia del pensamiento pedagógico por Medardo Vitier y Ramiro Guerra, se deriva en que el 10 de diciembre del 1915 ocurre la creación de la primea escuela normal con una propuesta semejante a la hecha por Luz el 11 de diciembre de 1833 en el Informe presentado por él a la Real Junta de Fomento de Agricultura y Comercio
La fundación de la Escuela Normal para la formación de maestros en el curso escolar 1916 - 1917 en el país, fue uno de los grandes avances de la República Neocolonial. La educación patriótica ofrecida por estos maestros, competía con la situación de desgaste social en el país y sobre todo con la corrupción existente. Sus seguidores más significativos fueron: Enrique José Varona, (1849-1933), Manuel Valdés Rodríguez (1849-1914) y María Luisa Dolz. (1854-1928).
Valdés, M., señaló que en la escuela normal “había que eliminar el convencionalismo y ofrecer una preparación profundamente psicológica y ética”, “el eje central de todo trabajo educativo debe ser el maestro con sus cualidades profesionales: cauteloso, hábil, conocedor de la psiquis del niño” (Valdés, citado por Silva, 2008, p.73).
Con respecto a las cualidades que deben caracterizar al maestro, también la pedagoga Dolz M. L. aseveró “[…] Benevolente, discreto, delicado, que a la autoridad de la ciencia una la dignidad del carácter […]” (Dolz, citado por Silvia, 2008, p.73)
Al respecto, Abel Prieto, ministro de Cultura en Cuba, señaló: “La oposición enconada de intelectuales de vanguardia Ramos y Cintio Vitier y la de tantos maestros anónimos de la escuela pública cubana (cuya labor cívica fue refutación constante, callada y sistemática, de aquel ponzoñoso curso de verano), son algunos ejemplos visibles de la poderosa resistencia popular” (Prieto, 2008, p. 9).
En estas instituciones educativas se le concedió mayor importancia a la vinculación de la teoría con la práctica, es de distinguir que: “…el carácter progresista que toma la educación desde el punto de vista moral, donde se encontraba la conciencia de los deberes y la honradez de las acciones; unido al desempeño del maestro y la conciencia moral a fin de la verdad y la justicia”. (Conesa, 2018, p.15)
Entre 1930 y 1935 se clausuran estas escuelas, como castigo a la oposición de alumnos y profesores al régimen imperante. Para la década del 40 aparecen escuelas rurales, entre ellas la Escuela Normal Cívico Rural “José Martí”; donde laboró como maestro Raúl Ferrer Pérez (1915-1993) pedagogo revolucionario que, al triunfar la Revolución cubana, continuó prestigiando el magisterio cubano.
A partir de los preceptos de los pedagogos mencionados se apoya que “influyeron en el desarrollo de una resistencia cultural a la desmesurada ofensiva antinacional practicada por el imperio en Cuba más de medio siglo” (Silva, 2008, p.75).
Cuarta etapa: (1959- actualidad) Triunfo de la Revolución cubanaLa primera obra monumental de la triunfante Revolución cubana, fue la Campaña Nacional de la Alfabetización, propósito del alegato de Fidel Castro en el juicio y autodefensa tras el asalto al Cuartel Moncada, antecedente que materializa la creación de condiciones para un amplio desarrollo de la labor educativa a partir de la enseñanza masiva. El 26 de diciembre de 1959, el Consejo de Ministros del gobierno revolucionario promulgó la Ley No. 680, en la que se instrumentaba la Reforma Integral de la Enseñanza, se estableció la enseñanza gratuita a todos los ciudadanos. Se determina que la enseñanza debía orientarse por un sistema nacional único que respondiera a las necesidades culturales, técnicas y sociales del desarrollo de la nación.
Se reconoció que “[…]El Sistema Nacional de Educación en ciernes tiene sus fundamentos en las mejores tradiciones del pensamiento pedagógico cubano del pasado siglo, y las ideas más avanzadas del ideario pedagógico de la primera mitad del siglo XX en Cuba […]”por tanto, los postulados de la estrategia educativa revolucionaria concebía una educación que “[…] en sus fines y en sus medios ha de partir del educando y ha de hundir sus raíces en el medio social cultural en que aquel crece, y ha de apoyarse en ambos, individuo y medio, para que el hombre viva y actúe al nivel de su tiempo y dispuesto a intervenir activamente en el proceso social”. (Hart, 1959, p.30)
Esta hermosa obra fue gestada bajo las agresiones imperialistas y las acciones contrarrevolucionarias, donde fueron asesinados: obreros, campesinos, maestros voluntarios y brigadistas con la mezquina intensión de ultrajar la Revolución Socialista.
En estos primeros años la formación se realizó por tres vías fundamentales: la formación emergente y acelerada de maestros y profesores, que posteriormente fueron alcanzando su titulación; la formación regular, que ha transitado por diferentes niveles de ingreso desde el sexto grado hasta bachilleres y la superación para elevar el nivel cultural, científico y pedagógico - psicológico de los docentes en ejercicio, titulados y no titulados. (Fiallo, 2003, p.5)
En el acto de apertura del Primer Congreso Nacional de Maestros, Castro, F. (1961) se dirigió a los educadores enfatizando el interés del gobierno de garantizar el derecho a la educación a todos los niños sin distinción alguna: "no invito al egoísmo, sino al patriotismo ... en esta oportunidad única de nuestra patria, que no se quede un solo maestro esperando, que no se quede un solo niño esperando". El gobierno cubano estaba decidido, al decir de Raúl Ferrer, “a no dejar jamás la bandera de la patria y levantar la escuela nueva que soñamos siempre; la escuela fiel a las tradiciones de Cuba, la escuela de Mendive y de Varona...” (Citado por Ferrer, 1961, p.36-37)
Para 1975 se crean las escuelas pedagógicas de formación de maestros, con la institución líder la Escuela Pedagógica Salvador Allende donde se concretó todo el ideal de formación de maestros que se diseñó a favor de la patria y de la labor educativa antes del triunfo de la Revolución cubana. Hoy, a nivel de país, existe una red de instituciones del nivel medio superior dedicada a la formación de profesionales de la educación con este modelo de formación.
A partir de 1977 hasta la actualidad el fin máximo del sistema nacional de educación ha sido la formación integral del hombre, concretado en las acciones dirigidas eleva la calidad de la educación hasta llegar al actual III Perfeccionamiento del Sistema Nacional De Educación.
El uso de los métodos histórico lógico y el análisis documental, permiten conocer el origen, desarrollo, características y prioridades de la labor educativa en la formación profesional pedagógica como un proceso condicionado al análisis de su desarrollo socio- histórico concreto en cada etapa de la nación cubana. La periodización realizada, posibilitó comprender las características, métodos, contenidos prioridades y desafíos, de la labor educativa en la formación profesional pedagógica con alto reconocimiento de las aportaciones de los pedagogos progresistas de cada época, como consecuencias de los contextos históricos en que expresaron su pensar y su actuar.
Los pedagogos mencionados son íconos en la actualidad porque ofrecieron valiosos y auténticos aportes a la escuela cubana. Constituyen referentes necesarios para el fortalecimiento de los procesos educativos en la formación profesional pedagógica actual. Existen condiciones objetivas para potenciar la vigencia de diversos métodos educativos con énfasis en el ejemplo, el diálogo, charlas a la familia, la autoevaluación y la coevaluación, aportados por Luz y Caballero por ser pionero en ello.
Es el maestro quien debe asumir la responsabilidad del desarrollo de la labor educativa enfocada desde la vigencia de los aportes de sus precursores, centrada en el amor a la patria y a sus héroes, en la posibilidad del crecimiento humano, de la utilidad y la virtud. Atender a que: “… ¡La Revolución tiene que ser forja de caracteres y de hombres; la Revolución tiene que ser, ante todo, fe en sus propias ideas, aplicación de sus ideas a la realidad de la historia y a la realidad de la vida. “(Castro, citado por Martínez, 2009, p.13)
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